Situaciones que pueden ser trabajadas

Problemas de vida, especialmente si son repetidos, graves o muy resistentes al cambio (violencia, maltrato, sentimientos de culpa, depresión…).

Enfermedades físicas o psíquicas. Adicciones.

Problemas de naturaleza relacional o familiar. Problemas con hijos difíciles, relaciones con los padres, relaciones entre hermanos, herencias, etc.

Problemas de pareja; dificultad para concretar, sostener o disolver relaciones de pareja.

Dificultades vocacionales o problemas para desarrollar una actividad profesional satisfactoria. Dificultades económicas persistentes.

Problemas académicos y problemas relacionados con el ámbito educativo.

Organización de empresas, relaciones laborales, problemas en el ámbito de trabajo.