Situaciones que pueden ser trabajadas

  • Problemas de vida, especialmente si son repetidos, graves o muy resistentes al cambio (violencia, maltrato, sentimientos de culpa, depresión…).
  • Enfermedades físicas o psíquicas. Adicciones.
  • Problemas de naturaleza relacional o familiar. Problemas con hijos difíciles, relaciones con los padres, relaciones entre hermanos, herencias, etc.
  • Problemas de pareja; dificultad para concretar, sostener o disolver relaciones de pareja.
  • Dificultades vocacionales o problemas para desarrollar una actividad profesional satisfactoria. Dificultades económicas persistentes.
  • Problemas académicos y problemas relacionados con el ámbito educativo.

 

A quiénes interesa este trabajo

  • A las personas afectadas por alguno de los problemas mencionados y que deseen abordarlos realizando una constelación.
  • Personas interesadas en su crecimiento personal que deseen participar como observadores y representantes.

Como observador, puede adquirirse una mejor comprensión del propio sistema familiar observando los de otras personas. Como representante en otras constelaciones se experimenta una amplia gama de vivencias y emociones que permiten:

  • Beneficiarse con la adquisición de una mayor destreza en el manejo de las propias emociones.
  • Familiarizarse con aspectos de sí mismo negados o incomprendidos, así como con recursos interiores y posibilidades de solución que no había ensayado.
  • Flexibilizar sus propios autoconceptos e identificaciones.

Profesionales de la ayuda (psicólogos, médicos, asistentes sociales, educadores, etc.) para obtener una mayor comprensión de los contextos en que se desenvuelven las problemáticas de su interés.